martes, 17 de noviembre de 2009

hijos del culo


Y siempre volvemos a encontrarnos...
es que nunca te fuiste,
es que estabas en mi,
muy adentro mio,
enredandome cual víbora constrictora,
dejándome sin aire...
Es que sólo a gritos pelados
alguien logrará escucharme,
y ahí se darán cuenta de quien soy,
y de como envuelta entre sábanas
me encontraba para que sin lugar
a dudas me descubras,
tímida y espectante a la mirada mas honda.
Allí estas, aquí te encuentro,
con tu voz endiablada dictando a mis sentimientos,
queriendo escaparte haciendome estallar,
queriendo alimentarte de mis llantos,
sal de ahí que al fin te atraparé
y te tiraré al río como a toda
aquella pena que me ha ahogado.
Sal de ahí, que ya no es tu hora...
Vete impaciente como siempre,
vete con tu intolerancia a secas,
vete con tus contradicciones resonantes,
con tu espalda escamada,
vete, hacia tu rumbo enarbolado de grises,
dejadme a mi solitaria,
que debo charlar conmigo,
que debo abrazarme,
que debo encontrarme en el marrón del río...

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